Y por si el título no fuera lo suficientemente agresivo, el primer párrafo ya aclara cualquier duda sobre el sesgo del contenido: <>.
No estoy seguro que la libertad de expresión (y de opinión) en principio permita afirmaciones tan duras como las anteriores. Y que sea ético hacerlas. Con todo, muchos pueden considerar que los bancos y sus empleados no merecen ninguna consideración.