En el plano financiero el debate continúa abierto sobre los puntos esenciales que deben configurar el sistema financiero del futuro: su propia estructura, su regulación y supervisión, y la manera de prevenir, gestionar y resolver nuevas crisis sistémicas.
Hablar de banca ahora es hablar de un concepto en profunda evolución y revisión. Y no sólo ahora. De hecho el sector financiero ha sido uno de los más innovadores y dinámicos en los últimos 20 ó 30 años. Ha sido precisamente esa intensa innovación la que, como veremos, incubó la crisis financiera de 2007.