Con todo deben partir de que los errores existen y la clave para reducirlos pasa en mi opinión por actualizar la información disponible y que ésta sea la mejor posible. Lamentablemente no es siempre así, los mercados viven de expectativas. En teoría su evolución es un indicador adelantado del futuro, pero en la práctica los mercados influyen con su comportamiento en ese futuro pasando de juez a ser también parte. ¿Un ejemplo? La infravaloración de la banca. Aquí no hablamos de riesgo de solvencia sino de incertidumbres.